Equidad e Inclusión

Pilares Fundamentales en la Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial

Arturo Cervantes Trejo, presidente de ANASEVI AC

Arturo Cervantes Trejo, presidente de ANASEVI AC

Introducción

La equidad y la inclusión son conceptos fundamentales en la Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (ENMSV) de México. Esta estrategia, que se extiende desde 2023 hasta 2042, tiene como objetivo principal mejorar la seguridad vial y la movilidad de todos los ciudadanos, independientemente de su ubicación geográfica, condición socioeconómica, género, edad o capacidad física.

Desde el año 2000, en promedio, se registran más de 380 mil siniestros de tránsito al año, 126 mil víctimas graves que terminan hospitalizadas, de las cuales, en promedio 15 mil fallecen y 30 mil quedan con una discapacidad permanente, a nivel nacional (INEGI, SCT-IMT, 2022). El costo económico de esta “epidemia silenciosa” oscila entre el 1.8 y 3.5 % del Producto Interno Bruto (Salud, 2022). Estos datos alarmantes subrayan la necesidad de una estrategia integral y efectiva para mejorar la seguridad vial en México.

La ENMSV es un plan ambicioso que busca transformar la movilidad y la seguridad vial en México. Se basa en la premisa de que todos los ciudadanos tienen derecho a un transporte seguro, eficiente y accesible. Para lograr esto, la estrategia se centra en la equidad y la inclusión, dos conceptos que son fundamentales para garantizar que todos los ciudadanos se beneficien de las mejoras en la movilidad y la seguridad vial.

La equidad se refiere a la idea de que todos los ciudadanos deben tener las mismas oportunidades para acceder a un transporte seguro y eficiente. Esto significa que las políticas y acciones de la ENMSV deben diseñarse de manera que beneficien a todos los ciudadanos, no solo a aquellos que viven en áreas urbanas o que tienen los medios para poseer un vehículo privado.

La inclusión, por otro lado, se refiere a la idea de que todos los ciudadanos deben tener la oportunidad de participar en la planificación y ejecución de las políticas de transporte. Esto significa que las voces de todos los ciudadanos deben ser escuchadas y tomadas en cuenta al tomar decisiones sobre la movilidad y la seguridad vial.

En resumen, la equidad y la inclusión son conceptos clave en la ENMSV. Al centrarse en estos conceptos, la estrategia puede trabajar para mejorar la seguridad vial y la movilidad para todos los ciudadanos, independientemente de su ubicación geográfica, condición socioeconómica, género, edad o capacidad física.

El Desafío de la Movilidad y Seguridad Vial en México

México enfrenta desafíos significativos en términos de movilidad y seguridad vial. Entre 2013 y 2017, el 74% de los recursos financieros se destinó a infraestructura para vehículos motorizados y solo el 20.9% a movilidad urbana sustentable (SEDATU, GIZ & BID, 2018). Además, la flota vehicular nacional se ha triplicado en 20 años, pasando de 17.3 millones en 2001 a 53.1 millones en 2021 (INEGI,2022). Este crecimiento en la flota vehicular ha llevado a un aumento en la congestión, afectando especialmente a los usuarios del transporte público, quienes en promedio destinan 118 horas a la congestión en comparación con las 71 horas de los usuarios de vehículos particulares (IMCO, 2018).

Además, la infraestructura de transporte no ha mantenido el ritmo del crecimiento de la flota vehicular. De los 82,818 km de la red vial urbana, solo el 1.2% está destinado a carriles exclusivos de transporte público semi-masivo (INEGI,2022). Este desequilibrio en la infraestructura de transporte ha llevado a desafíos significativos en términos de seguridad vial. Desde el año 2000, alrededor del 50% de las defunciones por siniestros de tránsito han sido peatones; una tercera parte eran menores de 14 y mayores de 60 años (INEGI-Salud, 2022).

Estos desafíos subrayan la necesidad de una estrategia integral que aborde tanto la movilidad como la seguridad vial. La ENMSV propone hacer precisamente eso, con un enfoque especial en la equidad y la inclusión. Al garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a un transporte seguro y eficiente, y al dar a todos los ciudadanos la oportunidad de participar en la planificación y ejecución de las políticas de transporte, la ENMSV tiene el potencial de transformar la movilidad y la seguridad vial en México.

Equidad e Inclusión en la Movilidad y Seguridad Vial

La equidad en la movilidad se refiere a la garantía de que todos los individuos tengan acceso a sistemas de transporte seguros, eficientes y asequibles. Esto es especialmente importante en México, un país con una gran diversidad geográfica y demográfica. La inclusión, por otro lado, se refiere a la integración de todos los ciudadanos en la planificación y ejecución de las políticas de transporte.

La Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (ENMSV) reconoce la importancia de la equidad y la inclusión en su plan de implementación. Se propone trabajar en cuatro componentes paralelos: financiamiento, fortalecimiento institucional e integración sectorial, comunicación y capacitación. Cada uno de estos componentes tiene en cuenta la equidad y la inclusión, asegurando que las políticas y acciones de movilidad y seguridad vial beneficien a todos los ciudadanos.

La equidad y la inclusión son esenciales para garantizar que la ENMSV sea efectiva y beneficiosa para todos los ciudadanos. Al centrarse en estos conceptos, la estrategia puede abordar las desigualdades existentes en el acceso al transporte y trabajar para eliminarlas. Esto es especialmente importante en las zonas rurales y en las comunidades de bajos ingresos, donde el acceso al transporte puede ser limitado.

Además, la inclusión asegura que todas las voces sean escuchadas en el proceso de planificación y ejecución de las políticas de transporte. Esto puede resultar en políticas más efectivas y aceptadas por la comunidad, ya que se tienen en cuenta las necesidades y preocupaciones de todos los ciudadanos.

Un estudio realizado en Medellín, Colombia, destacó la importancia de la equidad y la inclusión en la planificación del transporte. El estudio utilizó las Funciones de Desempeño de Seguridad Vial (SPF) para obtener la frecuencia esperada de accidentes. Los resultados mostraron que la exposición, la geometría y el volumen de tráfico son factores significativos para determinar la frecuencia de accidentes esperada.

Además, la infraestructura de transporte no ha mantenido el ritmo del crecimiento de la flota vehicular. De los 82,818 km de la red vial urbana, solo el 1.2% está destinado a carriles exclusivos de transporte público semi-masivo (INEGI,2022). Este desequilibrio en la infraestructura de transporte ha llevado a desafíos significativos en términos de seguridad vial. Desde el año 2000, alrededor del 50% de las defunciones por siniestros de tránsito han sido peatones; una tercera parte eran menores de 14 y mayores de 60 años (INEGI-Salud, 2022).

Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial
Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial
Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial

La Importancia de la Equidad y la Inclusión en la ENMSV

La equidad y la inclusión son esenciales para la efectividad de la Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (ENMSV) por varias razones. En primer lugar, la equidad y la inclusión son fundamentales para garantizar que todos los ciudadanos, independientemente de su ubicación geográfica, nivel socioeconómico o habilidades físicas, tengan acceso a sistemas de transporte seguros y eficientes. Esto es especialmente importante en México, donde existen disparidades significativas en el acceso al transporte entre diferentes grupos de población.

Un estudio reciente titulado “Estrategias de seguridad vial necesarias en la segunda Década de Seguridad Vial” destaca la dimensión de equidad en la seguridad vial, señalando que los grupos más vulnerables, como los peatones, ciclistas y motociclistas, soportan de manera desproporcionada los costos de las muertes por accidentes de tráfico. El estudio también subraya que proporcionar una movilidad segura para todos se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de “Ciudades y Comunidades Sostenibles” y “Buena Salud” que “proporcionan acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles” [ ].

La ENMSV incorpora los conceptos de equidad e inclusión en su plan de implementación al centrarse en mejorar la accesibilidad y seguridad del transporte para todos los ciudadanos. Esto incluye medidas para mejorar la infraestructura de transporte en áreas desatendidas, aumentar la accesibilidad para las personas con discapacidades y promover modos de transporte más seguros y sostenibles.

La equidad y la inclusión también pueden ayudar a abordar las desigualdades existentes en el acceso al transporte. Por ejemplo, mejorar la accesibilidad del transporte en áreas rurales y desatendidas puede ayudar a reducir las disparidades en el acceso al empleo, la educación y los servicios de salud. Del mismo modo, garantizar que los sistemas de transporte sean accesibles para las personas con discapacidades puede ayudar a mejorar su movilidad y calidad de vida. En síntesis, la equidad y la inclusión son fundamentales para la efectividad de la ENMSV y pueden desempeñar un papel clave en la promoción de una movilidad segura y sostenible para todos los mexicanos.

Estrategias Exitosas de Movilidad y Seguridad Vial en América Latina

En América Latina, varias ciudades han implementado estrategias de movilidad y seguridad vial con resultados positivos. Estos casos de éxito pueden servir como inspiración y guía para las ciudades mexicanas en su camino hacia una movilidad más segura y sostenible.

Bogotá, Colombia, es un ejemplo destacado en la región. La ciudad ha logrado reducir significativamente las muertes por accidentes de tráfico mediante la implementación de un sistema de transporte público eficiente y seguro, conocido como TransMilenio. Este sistema de autobuses de tránsito rápido (BRT) ha demostrado ser una solución efectiva para mejorar la movilidad urbana y reducir los accidentes de tráfico. Importante es destacar cómo este sistema ha mejorado el acceso al transporte para las personas que viven en áreas desfavorecidas, promoviendo así la equidad en la movilidad.

Por otro lado, Curitiba, Brasil, ha sido reconocida internacionalmente por su innovador sistema de transporte público. Este sistema, también basado en BRT, ha logrado mejorar la movilidad, reducir la congestión y mejorar la seguridad vial. Al igual que Bogotá, Curitiba ha demostrado que es posible mejorar la movilidad y la seguridad vial mediante la implementación de sistemas de transporte público eficientes y seguros, promoviendo la equidad e inclusión en la movilidad.

Santiago de Chile ha implementado con éxito un sistema de bicicletas públicas, lo que ha contribuido a mejorar la movilidad urbana y a promover un estilo de vida saludable. Este sistema de bicicletas públicas, conocido como “Bike Santiago”, ha sido muy bien recibido por los ciudadanos y ha demostrado ser una solución efectiva para mejorar la movilidad urbana. Además, este sistema ha promovido la inclusión al permitir que más personas participen en la movilidad activa, independientemente de su nivel socioeconómico.

Estos ejemplos demuestran que es posible mejorar la movilidad y la seguridad vial en las ciudades mexicanas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada ciudad es única y que las soluciones que funcionan en una ciudad pueden no ser aplicables en otra. Por lo tanto, es crucial adaptar las soluciones a las necesidades y características específicas de cada ciudad, siempre con un enfoque en la promoción de la equidad y la inclusión en la movilidad.

Conclusión

La Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (ENMSV) de México representa un camino esperanzador hacia la resolución de problemas acuciantes de movilidad y seguridad vial en el país. Con su énfasis en la equidad y la inclusión, la ENMSV tiene el potencial de dar un giro hacia un futuro más seguro, inclusivo y sostenible para todos los ciudadanos mexicanos, independientemente de su ubicación, nivel socioeconómico, género, edad o capacidad física.

Bajo la luz de los desafíos que enfrenta México, como la creciente flota vehicular y el desequilibrio en la infraestructura de transporte, se requiere un compromiso firme con la equidad y la inclusión. La ENMSV apunta a ser un modelo inclusivo y equitativo que mira más allá de las cifras de siniestralidad vial y aborda las raíces de la desigualdad en el acceso al transporte. Esta estrategia no solo beneficiará a las personas que ya dependen del transporte público, sino que también permitirá que más ciudadanos participen activamente en la movilidad.

Las lecciones aprendidas de otros países de América Latina, como Bogotá, Curitiba y Santiago, demuestran que una implementación efectiva de estrategias de movilidad y seguridad vial puede lograr un cambio positivo y duradero. Estos casos exitosos sirven como una valiosa fuente de inspiración y un recordatorio de que es posible mejorar la movilidad y la seguridad vial mediante políticas bien planificadas y orientadas hacia la equidad e inclusión.

Finalmente, es importante subrayar que la equidad y la inclusión no son solo conceptos abstractos, sino fundamentales para construir una sociedad más justa y segura. A medida que México avanza en la implementación de la ENMSV, la equidad y la inclusión deben seguir siendo pilares centrales, garantizando así un futuro de transporte seguro, eficiente y accesible para todos.