Se terminó el 2020 que, para muchos, ha sido el peor año del pasado reciente y no tan reciente, o por lo menos, uno de los peores.  Estamos ahora en un buen momento para revisar lo acontecido, pensar en lo que hemos aprendido y descubierto (“redescubierto”, en realidad) y ver la mejor manera de sacarle provecho.

La situación no mejorará en forma rápida, pero no perdamos de vista que, en el mejor de los casos, en el 2021 encontraremos muchas soluciones, o el inicio de éstas.

Es interesante considerar una verdad incontrovertible: los seres humanos tendemos a minimizar las cosas malas una vez que éstas ya pasaron, y tenemos la hermosa capacidad de convertir los malos momentos (sin importar su duración y efectos) en anécdotas, en las cuales resaltaremos lo bueno y valioso sobre lo malo y doloroso.

Eventualmente, el remedio a todos estos males llegará en cascada, una especie de “efecto dominó”, derivado del control del Covid-19, ya sea en forma de vacuna, efecto de rebaño o milagro de algún tipo; cabe decir que la vacuna parece ser la solución más cercana.

De cualquier forma, aún con la vacuna, la vida no volverá a ser como era al principio de este año y deberemos acostumbrarnos a vivir con muchas mayores medidas que nos ayuden a prevenir cualquier tipo de contagios.

Deberemos procurar y mantener una actitud positiva, inyectándole la mayor cantidad de optimismo a lo que nos depare el futuro.  Es importante que valoremos lo bueno por encima de lo que no lo ha sido.  Si nos hemos caído, deberemos levantarnos y seguir adelante, luchando por nuestras metas, y no se vale “rajarse”.

Quienes vivimos en el mundo de la construcción tenemos la fortuna de que el mercado se ha ido abriendo paulatinamente y cada vez hay más obras, en consecuencia, más empleos y una economía que comienza a recuperarse.  El proceso es muy lento, y continuará así durante algún tiempo, habremos de ser pacientes y no permitir que esto nos derrote.

Es importante sacar provecho de las enseñanzas derivadas de todo lo acontecido en este 2020: las personales, las familiares, las profesionales y todas las demás también.  

Están en proceso manifestaciones de todos tipos en todas las áreas del diseño, con ellas se busca la realización de proyectos que nos permitan llevar a cabo todas nuestras actividades en un ambiente más sano y libre de contagios.

Ya se han aplicado nuevas medidas de seguridad en las construcciones existentes que permiten, por un lado, evitar el acceso a quienes pudieran estar contagiados, eliminar aglomeraciones y funcionar considerando las medidas de “sana distancia”.  Se han establecido reglas y horarios para la atención de los más diversos asuntos en dependencias tanto públicas como privadas.

El trabajo en casa se ha convertido en una solución inteligente que ha arrojado excelentes resultados.  Eventualmente, esto tendrá como consecuencia la reducción o eliminación de muchos espacios para oficinas y, en consecuencia, el desarrollo de nuevas ideas y conceptos para su aprovechamiento.

Las actividades al aire libre se han incrementado en forma notable provocando, además, que muchas personas, que vivían es forma sedentaria, estén haciendo ejercicio.

Es un momento ideal para imaginar y crear todo tipo de ideas que nos permitan adecuarnos a los nuevos tiempos, pero hay que apurarse para no quedarnos atrás y ayudar a quienes lo requieran.

Por lo pronto, deseo que todo mejore tan rápido como sea posible, pero sin retrocesos.  Incrementemos nuestra capacidad de ver el lado bueno de las cosas, aún las peores experiencias podrán dejarnos algo positivo, encontrarlo, nos permitirá llegar a donde quiera que vayamos.

De todo corazón, que en el 2021 se resuelvan las cosas, pero no perdamos de vista, que esto dependerá, en una gran medida, de lo que hagamos cada uno de nosotros.

NÉSTOR DE BUEN UNNA

ndebuen@ecocreto.com.mx