ECOCRETO®

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ANTECEDENTES

Desde mis años de estudiante universitario he tenido una enorme inclinación por el cuidado del medio ambiente y, en general, por respetarlo y preservarlo, lo cual se refleja claramente en los proyectos arquitectónicos que he tenido el privilegio de desarrollar.  Desde siempre he tenido verdadera pasión por el agua y me gusta usarla en mis proyectos cuando es posible.

Una de mis preocupaciones era el tema del constante hundimiento de la ciudad de México, más aún después del sismo de 1985, cuyos daños habrían sido mucho menores si no hubiera extraido tanta agua del subsulo (siendo estudiante aprendí que el hundimiento de la ciudad de México ha sido provocado por quienes extraen el agua, de los mantos freáticos, y la mandan al drenaje en vez de regresarla a éstos).

En 1994, tuve el privilegio de encabezar a un grupo multidisciplinario con el cual iniciamos pruebas para desarrollar concretos permeables, para ello, teníamos dos fórmulas: una a base de resinas para aplicaciones decorativa; otra para usos diversos que se mezclaba con cemento Tipo 1 como material aglutinante.

El proyecto original suponía el uso de estos concretos para detener el hundimiento de la ciudad de México, sin embargo, pocos meses después de haber iniciado nuestro trabajo, bajo esa óptica, apendimos que el hundimiento de nuestra ciudad no tenía importancia al compararse con el inmenso problema de la escasez de agua derivada del agotamiento de los mantos acuíferos, problema que es de importancia mundial.

A partir de ese momento iniciamos dos tareas fundamentales:

Explicar al público la enorme gravedad del agotamiento de los acuíferos y la necesidad urgente en extremo de hacer algo al respecto, mostrando nuestro producto como una solución idónea para este propósito.

Diseñar un sistema constructivo que hiciera posible el uso de los pavimentos permeables.

Durante los dos años siguientes realizamos toda clase de pruebas con el fin de econtrar el sistema constructivo y probarlo hasta estar seguros de su funcionalidad y durabilidad.  Al mismo tiempo realizamos pruebas con muchas variables de las fórmulas para lograr su manejabilidad óptima, además de innumerables pruebas de laboratorio que nos permitieron conocer sus características físicas y técnicas.1

En 1996 solicitamos nuestra primera patente y ese mismo año, en agosto, presentamos al público, con muchísimo éxito, el ECOCRETO® en una exposición (EXPO CIHAC).  El éxito, sin embargo, no lo medimos por las ventas, sino por el efecto que el producto tuvo con el público.

Desde ese mismo año comenzamos a realizar obras con nuestro concretro permeable, de hecho, durante 1996 solamente hicimos dos trabajos.

LOS GRANDES DESAFÍOS

El primer desafío al que nos enfrentamos, y aún seguimos haciéndolo, es la necesidad de romper paradigmas cambiando la forma de pensar de la gente, desde el constructor de caminos que no acepta nuevos sistemas constructivos, hasta los diseñadores que deben evaluar la posibilidad de usar un producto nuevo.  Nuestros principales detractores han sido precisamente la mayoría de los constructores de caminos y los “mecánicos de suelos”.

Paradójicamente, en ambos grupos hemos encontrado a muchos que han creído en el ECOCRETO® y en nosotros.  Su ayuda ha sido invaluable y de ellos hemos recibido grandes enseñanzas.

Lo que nos ha quedado claro es que, ser inventor en México, reulta casi un delito. Si nuestro producto hubiera sido extranjero, muchas puertas se habrían abierto mas rápido, incluso muchas que aún se encuentran cerradas.  Además, las empresas que ofrecen capitalizar proyectos, como el nuestro, siguen el principio siguiente:  “KILL THE INVENTORS” (acabar con los inventores), según uno de ellos mencionó en alguna ocasión.

Una de las primeras gentes que nos ofreció ayuda en forma desinteresada fue, curiosamente, Guillermo González Camarena, quien es sin duda un mexicano de excepción.  El es hijo del inventor mexicano más famoso y ha invertido enormes cantidades de dinero y esfuerzos en ayudar a inventores mexicanos, con el deseo de que no nos pase lo que a su padre.

Otro reto aparece cuando uno se da cuenta de que hay mucha gente que está dispuesta a hacer lo que sea, con tal de meterte el pie y evitar que tengas éxito.  Incluso las grandes empresas cementeras y concreteras tienen empleados en lugares clave que se han encargado de ponernos todas las piedras posibles en el camino, no sólo para no ayudar, sino incluso para destruir nuestro trabajo.  Uno de los retos mas desagradables, sin duda, es enfrentar a la piratería.

EN EL CAMINO

En el período de 1997 a 1999 algunas obras resultaron fundamentales, como las dos primeras que hicimos en 1999 en Austin, Texas, EEUU donde construimos un estacionamiento en un edificio de oficinas y un andén de carga en un centro comercial.

1999 representó grandes cambios en nuestro trabajo.  Por un lado descontinuamos los pisos a base de resinas ya que presentaban algunos problemas técnicos y decidimos enfocar nuestro esfuerzo a los pisos permeables a base de cemento logrando grandes avances apoyados en algunas mejoras que hicimos a la fórmula original y que nos permitieron trabajar con cualquier tipo de cemento.

El año 2000 nos trajo el Premio Nacional de Ecología (PREMIO AL MÉRITO ECOLÓGICO 2000) pero también nos enfrentó, por primera vez, a la piratería.  A partir de ese año nos han honrado con diversos premios y reconocimientos.

En 2001 nuestro producto ya era medianamente conocido en el medio de la construcción; algunos estudiantes incluían nuestro ECOCRETO® en sus tesis y nuestra presencia comenzaba a sentirse en varios estados del país.

Los años 2002 y 2003 fueron de gran crecimiento, en 2003, por primera vez, nuestras ventas superaron el millón de dólares.

El año de 2004 descubrimos una malversación de fondos por parte de uno de los socios fundadores lo cual fue una muy desagradable experiencia.  Ese mismo años decidimos reducir nuestros precios en forma sustancial para ser mas competitivos y obtuvimos un enorme incremento en ventas.  Pocos años después otro de los socios originales vendió la fórmula (por su cuenta) y poco después abandonó la empresa.

Los años siguientes han sido de muchos cambios en todos sentidos, incluyendo la fórmula del ECOCRETO® la cual ahora es mucho mas manejable y puede ser utilizada para hacer colados incluso en climas extremos.2

Actualmente hay un creciente interés por parte de instituciones privadas y autoridades por usar concretos permeables, sigue habiendo cierto desconocimiento, pero el mercado denota un crecimiento constante y creciente.

Esta tecnología, desarrollada en México, por mexicanos, ha sido replicada en muchos países, sus aditivos no tienen la calidad del nuestro, pero muchos de sus mercados son claramente mejores.

De seguir así las cosas, el futuro contará con agua para todos.

ARQ. NÉSTOR DE BUEN UNNA

1 Los pioneros fuimos: Arq. Héctor Zambrano Guerrero, Ing. Jaime Grau Genesias, Arq. Germán Guevara Nieto, Maestro Albañil Alberto Robles Reyes y el suscrito el suscrito, Arq. Néstor de Buen Unna.

2 La nueva fórmula fue desarrollada por un grupo encabezado por el Ing. Alejandro Vázquez Gómez en el cual fungí como asesor aportando la experiencia de las fórmulas anteriores.