Antecedentes.

La hacienda en México tuvo un lugar preponderante durante la colonia, sobre todo a partir del siglo XVIII, que es cuando se consolida como tal, para finalmente dejar de existir a principios del siglo XX.  La Ex hacienda de San Juan de Buenavista, llamada también “La Hedionda” fue construida a fines del siglo XIX. Está ubicada al extremo oriente del municipio de García, casi limitando con Monterrey. Su arquitectura es típicamente utilizada en las haciendas del siglo XIX.

Previo a la restauración quedaba como vestigio de esta construcción la casa antigua y la troje o almacén. Siendo también este monumento arquitectónico la única muestra viviente de este tipo de construcción en el entorno más inmediato a la mancha metropolitana.

La exploración arqueológica de sitio de la Antigua hacienda en su estado anterior a la restauración proporciono los datos que hicieron posible visualizar una reconstrucción mayor, recuperando así la esencia arquitectónica del conjunto hacendario del siglo XIX.

La evidencia de las techumbres pudo verificarse en los arranques y apoyos de vigas y morillos que nos ofrecieron sin duda alguna la altura precisa de los entrepisos y azoteas, esta última con vestigios de terrado y amalgama impermeabilizante. Los firmes y pisos  del conjunto de la casa mayor fueron fácilmente identificados ya que conservaban la piedra de canto como parte de su acabado y ladrillos en las habitaciones más recientes.

El edificio de la troje todavía conservaba íntegros tres de sus muros y en base a fotografías anteriores pudimos verificar los elementos restantes. Sin embargo el punto más delicado fue reproducir el diseño de cabrillas que cubren la totalidad de este edificio para lo cual se encontraron físicamente los arranques de los apoyos de las vigas transversales,  lo cual permitió que la forma exterior se reprodujera íntegramente como la original.

Proyecto

La conservación de los elementos en conjunto al ordenamiento de los flujos, de la salidas y los  espacios, como estacionamientos y explanadas, generaron los comportamientos generales y el desarrollo de la propuesta para darle vida al proyecto. Se restauró la Troje que se destinaba para el almacenamiento de productos agrícolas para que funcionará como un auditorio, un salón polivalente o una capilla. La antigua casa utilizándose como Centro Cultural con sus diversos espacios, entre ellos: salones didácticos, recepción, oficinas y servicios sanitarios.

Una de las metas más importantes fue el dotar al edificio de tecnología para su utilización como espacios vivos incluyendo la propuesta de un agregado que integre funciones administrativas o culturales, se complemento con un nuevo edificio para usos múltiples en el que sus usuarios disfrutarán de un espacio cómodo para realizar y practicar sus actividades grupales, este edificio que aun no esta construido, tiene la intencion de establecer un dialogo en su con la antigua arquitectura de la hacienda, sin competir visualmente a través de su arquitectura contemporánea. El volumen limpio que sirve como remate visual al poniente de la explanada central y  tambien como un enlace entre la casa antigua y la troje.