Las obras de infraestructura son indispensables para ciudades, pueblos, comunidades, etc., desde luego, relacionadas proporcionalmente a las necesidades del lugar donde se requieran.

Salvo en el caso de comunidades muy pequeñas, resulta impensable la existencia de lugares sin servicios médicos, de educación, comerciales, de transporte, suministros de agua, electricidad, gas, recolección de basura, caminos, etc.  Cabe aclarar que estas comunidades pequeñas deberán tener resueltas estas necesidades, de alguna forma.

Al nivel de un país como el nuestro, es necesario considerar que todos estos servicios deberán ser de gran escala además de que, la mayoría de ellos, deberán ajustarse a las diversas necesidades de la modernización y el crecimiento de la población, por citar algunas.

Hace unos meses el el Sr. Presidente presentó su plan para las obras de infraestructura a desarrollar durante este año y los siguientes.

De acuerdo a una publicación de El Heraldo de México, de una inversión de 859 mil millones de pesos para cubrir la primera etapa; según Forbes, las obras propuestas incluyen inversiones (públicas y privadas) para:

  • 42 carreteras y puentes
  • 22 puertos
  • 8 ferrocarriles o trenes suburnanos
  • 29 aeropuertos
  • 4 obras de telecomunicaciones
  • 12 de agua y saneamiento
  • 15 para el turismo
  • 1 para salud
  • Y 1 estadio.

Las obras relacionadas con las comunicaciones son fundamentales y actualmente muy necesarias en nuestro país, por esta razón considero un gran acierto las inversiones en carreteras y puertos, estos últimos las requieren en forma urgente, ya que la infraestructura portuaria mexicana es muy limitada.

La modernización y ampliación de aeropuertos es también de gran importancia generará recursos económicos.

Sin embrago, al ver la lista de estas propuestas, queda claro que el turismo y la salud no son prioritarias para esta administración.  El turismo ha sido, durante muchos años, un factor de inyección económica fundamental en el desarrollo de México, una mayor inversión en este rubro dará como resultado una mayor derrama económica, además, la inversión es fundamentalmente privada; debería fomentarse más.

Lo que me parece trágico es que solamente se considera una obra hospitalaria (en Torreón, Coahuila); como si México tuviera cubierto todo lo necasrio en salud. Esto es, claramente, un descuido fundamental.

¿Y la educación… dónde quedó?

Entrando en detalle, cito algunos casos en los cuales, como todo lo relacionado con la administración del Presidente López, varias de estas obras son, y seguirán siendo, motivo de interminables polémicas.

Mi favorita es el Aeropuerto de Santa Lucía, la más clara muestra de que el presidente decide lo que le da la gana sin importarle las consecuencias.  Para el desarrollo de este capricho, echa por la borda una inversión de miles de millones de pesos para hacer otra inversión multimillonaria que tiene todo lo necesario para ser un fracaso.  Desde mi punto de vista, este es un error de proporciones catastróficas, lo cual, claramente, le tiene sin cuidado.

Otro de los proyectos que han generado enorme polémica es el Tren Maya.  En lo personal, considero que es una buena idea, siempre y cuando se hagan los estudios necesarios, tanto de impacto social como ambiental, pero de a de veras, no basados en lo que dice el presidente o sus allegados quienes, según se ve, se dedican a decirle que si a todo.  Si se hacen los análisis correspondientes en la forma correcta, seguramente se modificará el trazado actual de las líneas y se podrá llegar a un proyecto benéfico y exitoso.

Otro proyecto que parece destinado al fracaso es la Refinería de Dos Bocas la cual, de acuerdo a la opinión de expertos en todo tipo de áreas, es una idea absurda… otra mas.

El Ferrocarril Transítsmico, es muy antiguo pero, de desarrollarse en la forma correcta, logrará una enorme derrama económica, éste francamente me agrada.

La propuesta de invertir en la reconstrucción de los daños provocados por el sismo del 2017, es muy importante sin duda, pero ya debería estar en proceso y no depender de un “plan de infraestrcutura”.

En resumen, si bien este plan incluye obras de gran importancia y muy necesarias, descuida algunas áreas que son fundamentales, como salud y educación; así que, como he mencionado antes, al tiempo…