La resiliencia urbana se manifiesta a través de sus componentes de ciudad y, estos, evidencian la inminente necesidad reflexiva por preservar el ente urbano y permitirle un desarrollo equilibrado y sostenible el cual busca la supervivencia futura.

Como observamos en la primera parte, existen diferentes tipos o matices en la resiliencia urbana los cuales se manifiestan a través de casos diversos casos de éxito.

“Build better and build back to improve the lives and well being of urban population”
– The Rockefeller Foundation

Seleccionamos tres casos de resiliencia que han demostrado a través del tiempo su impacto social, económico y ambiental en la sociedad y las posibilidades que sus rescates ofrecen al equilibrio urbano arquitectónico.

Todos los proyectos fueron realizados por GADA, a cargo del Arq. Oscar Martinez, CEO & Chief Designer.

La restauración del Antiguo Palacio Municipal de Linares, una población que se ubica a 130 kilómetros de Monterrey es un caso muy particular. Su misma ubicación, lejos de beneficiarla, la sometió a una dependencia política y económica desde la capital del Estado de Nuevo León convirtiéndola en un satélite urbano suspendido en su crecimiento y desarrollo. En un periodo de 50 años, mientras Monterrey llegaba prácticamente a 5 millones de habitantes, Linares, con una antigüedad similar, no llegaba a 60 mil.

En Julio del 2010, el norte de México sufrió el paso del huracán Alex, catalogado como uno de los peores desastres en la historia del estado de Nuevo León por la magnitud de los daños que causó, entre ellos, al Palacio Municipal de Linares. El edificio se colapsó parcialmente, su nave sur quedó destruida casi por completo mientras el ala norte amenazaba con venirse abajo y hubo de ser desmontada.

Los excedentes de cal en el sillar con el que estaba construido el edificio y la falta de un mantenimiento adecuado en el control de humedades, debilitaron la estabilidad de los muros. El Instituto Nacional de Antropología permitió utilizar un tabicón de barro para la recuperación de la áreas, con menos peso y más eficiencia en el proceso constructivo.

Tomando en cuenta que la idea de las autoridades fue la de retomar su uso como Palacio Municipal, se diseñó un sistema de inducción de tecnología para adecuar instalaciones inteligentes respetando siempre la arquitectura original.

La reconstrucción de los elementos y decorados de fachadas se confeccionaron con un concreto ligero bellamente elaborado por artesanos. Esto mismo, permitió que se le diera trabajo a muchos artesanos de la zona, los cuales hicieron un trabajo extraordinario.

El resultado final fue sobresaliente. El edificio logro varios premios como la bienal de arquitectura y el PREMIO OBRAS CEMEX como primer lugar nacional en un edificio de restauración a nivel nacional en su categoría.

La ruta hacia la resiliencia muestra primero el embate del huracán, luego el proceso de restauración, posteriormente el galardón entregado por OBRAS CEMEX. Posteriormente, un grupo de Linarenses promovió un programa para conseguir el nombramiento de Pueblo Mágico a su Centro Histórico. Este nombramiento aliento a la población para que otras partes de la ciudad fueran rescatadas. Se iniciaron varias carreras por la universidad de Nuevo León, que únicamente en Linares se ofrecen (Ciencias de la tierra, Ciencias forestales, etc.), se creo igualmente un primer parque industrial, y acceso a energía eólica, y Linares en este momento está en vías no solo de ser una ciudad que viene de varios años de vivir estática, y que una situación de crisis que se da con la caída del palacio, y otros desastres, se genera un impulso de desarrollo que ha comenzado a acreditar sus logros.

El rescate de la casa que habitó el empresario, Eugenio Garza Sada, simboliza otro tipo de resiliencia derivada de una crisis social y moral. En 1973, se presenta un suceso muy penoso para nuestro país, el abatimiento del empresario mexicano, creador del Tecnológico de Monterrey, fundador de grandes empresas, promotor de una sociedad basada en la educación, la cultura y el trabajo como primicias sociales. El grupo industrial promovió los primeros proyectos de vivienda para los trabajadores en México, aun antes de que existiera el INFONAVIT, las primeras clínicas y los centros mutualistas, todo esto, provenía de un ideal de país que, aparentemente, en aquel momento, se tornó muy incómodo para los rumbos que seguiría México. La casa estuvo deshabitada 38 años como resultado de una crisis moral muy desalentadora para la sociedad.

Los herederos del empresario recurrieron a nuestra empresa GADA S.A de C.V. para iniciar estudios de rescate de la casa. La idea desde su inicio estuvo ligada a la recuperación de los ideales empresariales como una especie de estandarte apoyado en la vida del legendario empresario.

La residencia fue la primera en su género en el Obispado de Monterrey, zona llamada así porque circunda el antiguo Palacio Episcopal del siglo XVIII. Precisamente, esa zona ostenta una arquitectura ecléctica realizada entre los años 20s y los años 50s por arquitectos extranjeros o de la Ciudad de México principalmente.

El estado estructural encontrado en la residencia era suficientemente estable. Descubrimos igualmente muchos elementos que la personalidad de sus habitantes y su familia: sin lujos extraordinarios, dominando la vista de la ciudad desde el poniente, observando panoramicamente las chimeneas de las empresas.

Los planos originales de la casa fueron descubiertos en un archivo privado ubicado en el lugar y sirvieron de guía para orientar el proceso de la restauración.

Así fue posible la recreación digital del edificio en su primera versión. Quizá, fue la primera estructura habitacional con vigas y columnas de acero en monterrey, los materiales fueron extraídos del mismo cerro del Obispado, y los muros divisorios de concreto colado en sitio. Encontramos posteriormente el segundo modelo cuando la casa tuvo necesidad de crecer para adaptarse a la familia, y se realizaron dos agregados al norte y sur del edificio respectivamente.

Ya en aquel momento se hablaba de la creación del Centro Eugenio Garza Sada, el cual está funcionando con mucho éxito en la actualidad. Decidimos entonces utilizar las dos extensiones de la casa las cuales tenían cielo falso, para inducir la tecnología inteligente sin alterar la arquitectura original. Esta fue una experiencia muy particular, reconvertir una casona de 1920 en un edificio inteligente alternando con los valiosos hallazgos eclécticos de la época: un segmento del proyecto de González Camarena quien realizó los murales de la rectoría del Tecnológico de Monterrey, las columnas semi destruidas detrás de muros falsos, los restos de capiteles y columnas en roperias, todos los hallazgos, confirmaron la directriz del proceso para recuperar la arquitectura de la casa.

Las necesidades del mismo proyecto nos obligaron a proponer nuevos espacios en el edificio.Tomamos la decisión de acondicionar salas de reunión polivalentes abajo de la casa aprovechando ductos de salida de aire y cuartos de mquinas para no perjudicar la rectoría arquitectónica que la residencia tiene sobre el predio.

Sostuvimos una tercera parte del edificio en una estructura de acero provisional después de excavar en un costado del inmueble y demoler sus cimientos. Igualmente se utilizaron vigas falsas que perforan los muros de piedra y así sostener sostuvieron las grandes toneladas de peso de los distintos componentes. El proyecto permitió la creación de salas multifuncionales. La roca aparente del cerro forma ahora parte de los testimonios de este ejercicio.

Además de esto hubo algunos detalles constructivos interesantes, entre ellos el balcón monumental fabricado en un taller y armado en sitio.

En honor a todos los trabajadores que estuvieron laborando por espacio de ese año dos meses, se elaboró un fotomural utilizando uno de los temas más importantes del ideario Cuauhtémoc que EGS había preparado con Don Salvador Novo, que fue cronista de la ciudad de México, “Reconocer el mérito de los demás”.

Nuestra ruta hacia la resiliencia en este caso de crisis social, comienza con el abatimiento de Don Eugenio Garza Sada, posteriormente la casa permanece deshabitada por muchos años, se inicia una restauración, se crea el centro Eugenio Garza Sada, la casa es multi-premiada, gana la bienal de arquitectura, también es mención honorífica en la bienal internacional, y después sorpresivamente, el colegio y la federación de arquitectos, que cumplían 50 años, ese mismo año, nos entregan el premio al edificio de mayor aportación a la ciudad,es por el significado que tiene haber rescatado no sólo el edificio sino la creación de la institución.Actualmente, los programas que lleva el Centro Eugenio Garza Sada son muy amplios, su alianza con el MIT y con Universidades Mexicanas , su presencia nacional , las organizaciones ciudadanas, resguarda un sistema de archivos históricos de personalidades e industriales más importantes de México. “La Resiliencia en la transformación de la sociedad”.

El tercer proyecto es el Centro de Exposiciones Nave Lewis en el Parque Fundidora. Aquí se da otro tipo de crisis este también comienza con otro tipo de crisis que se ha dado en México. En el 86 se cierra la Fundidora de Monterrey, se despiden 7000 empleados que quedan sin trabajo instantáneamente, la Nave era un cuerpo enorme de casi 300 metros de longitud, que servía y fue la última apuesta de vanguardia en su momento de la fundidora para poder salir adelante en la competencia internacional, ya era imposible ya en este momento aparecía también el fierro esponja, ya no podían competir ni tecnológicamente ni industrialmente.

Tuvimos la fortuna de que una parte del gobierno y un grupo promotor, formaron un fideicomiso mixto, entrando capital privado y capital público, entonces se creó el Parque Fundidora, con una misión de rescatar algunos de sus componentes y también por ser un lugar de arqueología de sitio, el trabajo fue tremendo, allá se ve la nave completamente desmantelada, algunos de los procesos en los que no me puedo detener, creamos algunos elementos adicionales, como este teatro tipo IMAX, los espacios se dejaron libres, tengo que comentarles que la nave original nunca tuvo muros, uno de los retos más importantes que tuvimos nosotros fue cómo conciliar esa estructura anterior que nunca tuvo muros como convertirla en un espacio humanizado que pudiera permitir actividades flexibles que pudieran funcionar y ser útiles para nuestra sociedad.

Finalmente, el resultado fue espectacular, diseñamos algunos elementos adicionales para marcar entradas, salidas, etc. Pero también para permitirle que esa ausencia de muros en algunas partes pudiera dotar a la nave de esa conversación con el parque una conversación arquitectónica, se rodeó de agua de estanques de fuentes, con algunos elementos muy interesantes, parte de los interiores que son inmensos muy impresionantes, todo esto inclusive se marcó con una lectura arquitectónica, todo lo que aparece con colores claros fueron propuestas nuestras para diferenciarlas de los elementos originales que estaban ya instalados, esta es parte de la entrada principal, el puente lo diseñamos con dos fuentes hundidas, que le dan esa impresión de pasar a través de un puente para llegar a un lugar diferente, porque el interior de la nave es francamente impresionante, aun para mí, muy impresionante.

El tamaño de las esclusas, la monumentalidad, etc. Y es un proyecto que conjuga arquitectura anterior con arquitectura nueva, aquí se ve el lenguaje del interior con el exterior que sigue siendo translucido, no completamente transparente, las esclusas que jugaban hacia adentro y hacia fuera, algunas metiéndose en los lagos. Esta es una de las fuentes que diseñamos, inclusive reutilizando algunos elementos, ese plato que se ve de acero oxidado, era un depósito de sobrantes, que un día que llegue yo en la mañana lo iban a tirar, les dije espérenme tantito, entonces le diseñe la fuente para que formara parte de este testimonio. Esta es la estructura tridetica muy bien realizada por la compañía geométrica, y ha tenido algunas de las exposiciones más impresionantes que han llegado, Isis y la serpiente emplumada, trabajando con los egipcios, Teotihuacán tierra de dioses, etc.

Esta es la ruta hacia la resiliencia, que es una especie de evaluación que hacemos en estos proyectos. Se cierra la fundidora, empieza el reciclaje de la estructura, se da la oportunidad de la sede del foro universal de las culturas, y le damos toda la flexibilidad a los espacios con instalaciones de piso techo etc. Las exposiciones muy importantes, se convierte en el lugar más visitado en el norte de méxico, tiene 15 millones de visitantes registrados en 10 años, estamos hablando de más de un millón de visitantes al año, y obviamente en conjunto con el resto de los componentes del parque fundidora, el horno 3, el papalote museo del niño, los otros museos que a nosotros nos tocó diseñar 3 edificios, se ha convertido en el lugar educativo más importante. Algunas vistas finales. Aquí pueden apreciar la monumentalidad del espacio, vean ustedes este conjunto de gente, en el tamaño que tiene, es impresionante.

El reciclaje en la re-imaginación de espacios, aquí tiene que entrar la creatividad como parte del proceso de resiliencia que eso es algo muy valioso para todo lo que estamos platicando.

Nuestra arquitectura genera comportamiento, así lo hemos visto, no es una frase rescatada de publicidad, hemos visto que nuestras obras están siempre con ese sentido de recuperar de conservar nuestra cultura, nuestro patrimonio, de rescatar cosas, pero también de innovar.

Construir mejor y reconstruir para mejorar, en esta foto de la rosa de los vientos, un proyecto reciente que acabamos de terminar, nada más les menciono, el diseño deberá considerar ser la salvaguarda de la cultura y sus habitantes, por supuesto yo así lo siento es mi pasión el diseño, yo siento que la participación de las decisiones que se toman en el quehacer es importantísima, y tenemos nosotros la capacidad de sintetizar las diferencias sociales. Ósea la resiliencia también es una oportunidad para corregir errores, todos pueden manejarse y conseguir ser una sociedad resiliente, no puede haber una ciudad resiliente sin una sociedad resiliente.