Como parte de las conferencias de la Expo CIHAC 2017, el reconocido arquitecto Michel Michel Rojkind  mencionó la importancia de  actuar de manera distinta luego del sismo registrado el pasado 19 de septiembre.

“Hay que entender que los arquitectos seguimos repitiendo estrategias arquitectónicas de otras generaciones, tenemos que empezar a aprender a conocer a las personas para las que diseñamos edificios.

“El sismo no sólo fue una sacudida de la tierra, fue un golpe que puso en evidencia un  mal sistema, pero también como sociedad tenemos que asumir que estamos en un país sísmico”, sentenció.

Referente  a las necesidades de reconstruir las zonas afectadas por el siniestro, Rojkind resaltó la importancia de  cooperar, no para volver a lo mismo, sino para mejorar  y planear proyectos que puedan evitar tragedias futuras.

En lo que respecta a su trabajo, resalta la tendencia de ofrecer a sus clientes opciones que van más allá del proyecto original.

“En el caso del Museo del Chocolate para Nestlé, nadie nos pidió un museo. Nos invitaron para hacer un proyecto porque querían llevar a los niños a la fábrica, yo les propuse hacer el primer Museo del Chocolate en México, que sea una iniciativa privada,  una oportunidad para que una multinacional aporte un granito de arena a la  cultura de nuestra comunidad”, comentó.

Para el arquitecto Michel Rojkind,  es importante que las construcciones tengan algún compromiso con la sociedad,

“Trabajamos para Liverpool Interlomas, un inmueble que carecía de espacios públicos.  Propusimos a la gente de la tienda un parque público dentro del centro comercial, es decir,  además de hacer lo que nos pidieron, pensamos en una azotea verde, zonas para que los visitantes se sientan más cómodos.

También, en el caso de Chedraui,  en Santa Fe,  propusimos que una vez al mes destinaran su zona de estacionamiento para que se instalara un mercado donde los productores pudieran comerciar sus productos, donde además, el mismo Chedraui tuviera la oportunidad de hacer negocios con los productores.

Otro proyecto que dirigió, también para Liverpool, fue el de la sucursal de Félix Cuevas e Insurgentes, que cambió drásticamente su fachada.

La idea era terminar con ese vacío urbano, trabajamos en un díseño en donde resalta la calidad de la mano de obra mexicana, los hexágonos que forman la fachada son de tres metros de altura,  fueron hechos a mano por especialistas nacionales.

Una muestra más de que lo hecho en México está bien hecho.

Por último,  charló acerca de El Foro Boca, proyecto en proceso que busca revitalizar esa zona deteriorada de la ciudad veracruzana.

El inmueble cuenta con una sala de conciertos para 850 personas, una sala de ensayos, terraza con vista panorámica y oficinas administrativas.

La construcción tiene la finalidad de ser un detonador urbano de la  zona. El edificio  se conforma de cubos de concreto de varios volúmenes que se organizan en forma aleatoria para contener a la sala de conciertos.

Además, el Foro Boca tendrá un  espacio público en su exterior que permitirá crear puntos de entretenimiento, o bien espacios lúdicos que fortalezcan la vida pública.

Se contará con un sistema de proyección y audio, que permita proyectar los conciertos del interior sobre algunas fachadas, con la intención de consolidar un espacio social y de encuentro para los habitantes de la zona.